Yo acepto

Por: Jessica Campos

Mirar atrás con atención y por un tiempo limitado, es válido para lograr la única acción de Aceptar.

Mirar de reojo los últimos once meses, los últimos años, incluso la última década, te deja una sensación bonita de saber que viviste la vida tal como debías.

Y es que no hay correcto o incorrecto, no hay bien o no tan bien, no hay positivo o negativo. Se trata de momentos, todos esos que Dios tiene planeado para ti. Sí, para ti.

Aceptar el lugar donde estamos hoy, quiénes nos están acompañando, y lo que hacemos ahora, no es una decisión de ayer. La vida se ha encargado de juntar todos nuestros pasos, para ubicarnos en ese pequeño-gran espacio dónde estamos leyendo este post ahora.

Hace poco leí que una vez que damos paso en nuestra mente a la palabra Aceptar, tres cosas ocurren: nuestro cuerpo se relaja, nuestra vista se aclara y nuestro YO interno se concentra en confiar.

Confiar en que todo tiene un ritmo, un tiempo y espacio. Todo nace de una necesidad. Todo apunta siempre a una meta y que todos vamos en búsqueda de nuestra satisfacción personal.

Que este cierre de año 2019 les permita llegar a donde puedan sentir a plenitud su Paz, donde su corazón se sienta a gusto por estar al servicio de los demás y donde su mente entienda que mirar al frente no es correr al futuro, sino una guía para aceptar que vamos por dónde es.

Respira y Vive

Mi propuesta, tu propuesta

Por: Jessica Campos

Recientemente descubrí que tardo seis minutos y ochenta respiraciones en tomar una taza de té. Todo fue posible saberlo tras entender que la vida te brinda estos momentos para aprender a desconectar del todo y conectar con lo más importante, contigo.

Muchas veces este tipo de acciones las dejamos pasar desapercibido. A la hora de servirnos una taza de té preferimos traernos todos nuestros ¿Por qué? y encerrarnos en una película mental donde los protagonistas llevan como nombre pasado y futuro, pero nunca presente.

Hay momentos en el día donde estamos a solas con nuestros pensamientos, construidos bien sea por un recuerdo o si somos bastante afortunados, por nuevas ideas. Digo afortunados, porque éstos son los que a la larga cobran valor.

Traer una propuesta al entorno, se logra tras un ciclo que contiene: tu esencia, tus ganas y tu constancia. Aquí repito la palabra Tu con toda intención, porque también he aprendido que nadie, absolutamente nadie, puede hacerlo por ti.

Este año, logré cumplir mi tercer aniversario de Respira y Vive Blog, para celebrarlo me detuve a leer el que fue mi primer post. Tres años después, puedo afirmar que he logrado mantener mi propuesta, compartir lecturas que nos desconecten del todo, y a través de mis letras e imágenes, hacer llegar a ustedes mensajes de reflexión o inspiración.

Ahora me permito decir, ¿alguna vez te has preguntado que puedes ofrecer al entorno?

Si nos vamos a los tiempos tecnológicos actuales, la variedad de herramientas útiles para presentar nuestro arte, es sencillamente inagotable. No te asustes, lo llamo arte porque todos contamos con ello, pocos lo hemos descubierto.

Te digo, sólo basta dar un giro de 360°, al paso que quieras, rápido o lento, pero con el único objetivo de llegar a ti. Quédate unos segundos allí, centrado, enfocado, escanea cada detalle y utiliza una lupa lo suficientemente grande que permita extraer la más mínima intención que tienes para CREAR. Eso que descubres, puede darle un positivo al entorno, mientras cubra con la necesidad de al menos UNA pudieras decir que ése, es tu arte.

Persiste, no decaigas en los intentos. Recuerda, la vida lleva su paso, somos nosotros quiénes queremos dar siempre el límite de velocidad. Basta con desacelerar, y entender que la recompensa siempre llega: al final.

Mi propuesta sigue siendo éste espacio, mi blog, al cual por ahora le sumaré la más interesante actividad de sentarme a esperar que me presentes la tuya. Inténtalo.

Respira y Vive.

Ponte en mis zapatos

Por: Jessica Campos

Muchas veces nos vemos envueltos en un torbellino de emociones frente a situaciones que solo hacen que nuestra visión se nuble y que nuestra mente deje de percibirlas como lo que son, simple emociones.

Hay dos cosas que nos están ocurriendo actualmente. Nos estamos tomando la vida muy en serio o estamos dejando que nuestra mente viaje al futuro, y se quede allí.

La vida es dinámica, sí, pero si algo le baja la velocidad a la rapidez con que queremos llegar al lugar o estado deseado es la capacidad que tenemos de confiar. Como lo dije varios posts atrás, entender y aceptar que Dios tiene un plan.

Lo llamo lugar o estado, porque muchas veces nuestra mente está tan aturdida que no sabemos si queremos movernos físicamente (lugar) o internamente (estado). Y es allí donde radica el cuidado inmenso que debemos tomar.

Si algo debemos tener claro es que nadie, absolutamente nadie puede ni debe estar al mando de las decisiones que tomamos. Es nuestro interior quien esta pidiendo ayuda, nuestra mente o tal vez nuestro corazón. Es nuestro YO quien busca ser atendido.

Por tanto, debemos mirar lentamente nuestro alrededor y dejar entrar el Amor que los nuestros están dispuestos a darnos, ese Amor traducido en palabras, gestos y a veces solo miradas. Todos son válidos, pero somos nosotros quienes debemos interpretar lo que la vida nos esta diciendo. Somos nosotros quienes debemos dar el paso inicial.

Seamos valientes y muy nobles con nosotros mismos, evitemos presiones externas que buscan confundirnos en el camino. A todo aquel que quiera que su voz sea escuchada, debemos recibirlos con gran entusiasmo y decirles con una dulzura que sólo se acompaña con un cafe en manos: ven, ponte en mis zapatos.

Toda opinión es bien recibida, toda experiencia es bien valorada, pero en nuestras páginas, nuestra firma es la única que será autorizada.

Lo anterior nos invita a decirle a la vida, adelante, presenta el siguiente capítulo en mi libro. Bienvenido lo nuevo, y al pasado un abrazo.

Que todo lo nuevo traiga consigo un extra de entusiasmo y un toque de seguridad que nos permita avanzar en esta obra que apenas comienza, aceptando todos los capítulos necesarios para hacerla mas que dinámica, real.

Respira y vive.

Renacer

Por: Jessica Campos

A un día para dar fin al presente año, miramos atrás y podemos ver cómo fuimos capaces de tomar riesgos, completar metas, cerrar ciclos y controlar nuestros miedos.

A pocas horas para iniciar un nuevo año, sale a brote esa montaña rusa de emociones por querer hacer, sentir y presenciar todo aquello que incluye nuestro Plan.

Hay quienes desde el día 1 ya tienen todo organizado para inciar la nueva ruta. Hay otros que prefieren que la vida los vaya sorprendiendo momento a momento. Ambos son válidos, cada quién elige su manera de Respirar y Vivir.

Lo que sí es cierto es que ésta fecha debemos aprovecharla para prepararnos internamente, darle una pausa a nuestra mente, tomar control de esa fuerza propia que emerge desde adentro y centrar nuestros esfuerzos en esa única acción que todo cierre trae consigo: renacer.

Renacer implica caminar con más firmeza después de cada aprendizaje, alzar nuestra voz dónde por uno u otro motivo decidimos silenciarla, adicionar un poco más de hechos que palabras y lo más importante de todo generar oportunidades.

Renacer define ese segundo chance que obtenemos cuando decidimos dejar pasar el primero. Levantarnos con cabeza en alto y fijar mirada sólo en dirección a nuestro norte. Establecer metas reales donde el impulso a lograrlas haga relucir más de una sonrisa en nuestras miradas.

Renacer se refiere a darle protagonismo a nuestro Yo, ir trabajando a nuestro paso, sin prisa y sin mirar al lado, dejando sólo visible todo aquello que hemos ido preparando para compartir con el entorno.

Que este nuevo año sea un camino lleno de metas, que se vaya alumbrando con cada éxito logrado, que invite a todo aquel que vaya cruzando a ser parte de nuestra propuesta y que cada día vayamos aprendiendo a vivir más desde el Amor.

Feliz cierre del año 2018 y bienvenido 2019. Un fuerte ¡Hurray! para ambos.

Respira y Vive

Ya no es ayer

Por: Jessica Campos

Despertamos, agradecemos, le damos a la mente cinco segundos para que haga un flashback al día anterior, respiramos conscientemente y nuestra voz interna nos susurra al oído un dulce ya no es ayer.

Si fue uno de esos días dónde el corazón latió con más rapidez de lo normal, la ráfaga de imágenes mentales se encargará de dibujar una sonrisa que tal vez nos dure hasta la primera taza de café.

Si por el contrario quedaron algunos pendientes, no hay otra opción que dejar para luego los “5 minutos más” y prepararse, porque la única oportunidad con la que contamos para resolverlos es el ahora.

Dicen que la vida es cíclica. Que esos momentos que dejamos con tres puntos suspensivos, volverán para reducirse a uno final. Los abrazos que dejamos a medio andar, vendrán con más calidez de lo normal. Y que a los nuestros que nos tocó decirles hasta luego, pronto escucharán un “welcome back”, o viceversa.

Todo nuevo amanecer es una oportunidad para renovarse, reinventarse y relajarse. Sí, relajarnos, porque si miramos alrededor podemos observar cómo todo va en cámara rápida. Queremos respuestas inmediatas, dejamos saludos en el aire, y nuestro nivel de tolerancia está irradiando una luz de alerta que nos indica que ha llegado a su final.

Dejemos el ayer en su lugar y empecemos por aprovechar el hoy. Si es de iniciar algo que está pendiente en el to-do list, desempolva y acciona. Si es de dar un gran paso, ata tus cordones y que sea la vida quién refuerce el camino para que no hayan tropiezos. Quien sabe, tal vez YouTube sólo está esperando que por fin nos decidamos a crear un canal para confirmar que sí llevamos un artista por dentro.

Mantengamos el enfoque siempre en dirección hacia nuestro Norte. Todo lo que hagamos será reflejado en un punto lejano al ahora. Los recuerdos sólo están hechos para ser los protagonistas del ayer.

El momento es hoy.

Respira y Vive.

¿Hasta dónde llegan tus sueños?

Por: Jessica Campos

Para dar respuesta al título pudiera hablar de dos escenarios. Con mirada al frente puedo decir que llegan al punto donde la vista queda nublada por hacer enfoque en el punto final. Si miro al cielo, puedo afirmar que sobrepasan las nubes, incluso llegan mucho más alto de lo que un avión puede volar.

Sin duda, no tienen medida alguna que puedan representarlos.

Sé que hay sueños realizables y aquellos que sólo se presentan para darle un toque de alegría a la memoria, y con ello al corazón.

Yo elijo llevarlos de la mano a ambos. Qué mejor manera de vivir la vida a sabiendas que todo lo que pasa por nuestra mente puede lograrse. Sin importar su medida y su tiempo de espera.

Y es que allí radica su secreto, quitarle el enfoque a ese desmotivador tiempo de espera. Si lo logramos, seremos capaces de concentrarnos en identificar ese pálpito diferente que nos avisa que ya estamos cerca de llegar a lo que nos proponemos, que todo esfuerzo valió la pena y que ahora sólo nos queda disfrutar el momento.

Yo te invito hoy a hacer un listado de todo aquello que aún tienes por-cumplir. Que no se quede ni un sólo deseo fuera del conteo.

Con tu mirada al frente y atento a tu voz interna que de seguro estará repitiendo cada par de minutos un fuerte “lo lograré”, podrás dar respuesta cada vez que alguien se acerque a preguntar:

Y tus sueños, ¿hasta dónde llegan?

Respira y Vive

Un país, dos hijos.

Por: Jessica Campos

Venezuela tiene dos hijos, el que firmemente gritó “ya regreso”, y aquel que susurra a voz lenta “por ahora, acá.”

Ambos con una montaña rusa de sentimientos, de no saber si moverse o simplemente estar.

Si juntaramos los recuerdos de cada uno, haríamos un scrapbook más alto que la torre Eiffel, más ancho que el Río de la Plata y más grande el propio Amor que tiene nuestro país por nosotros.

Si juntaramos los sueños que tenemos en lista de espera, tal vez estuvieramos encaminados a recoger el premio a primer lugar en Creatividad.

Por años, nos han recomendado cambiar pensamientos negativos por positivos, a fin de subir los ánimos que con acumulo de tiempo han caído. Yo comparto este juego mental, que se va engrandeciendo con sólo cerrar los ojos y disponerse a volar.

“Familia, Maracaibo, Sol, Lago, Playas, Margarita, Los Roques, Cayos, El Ávila, Montañas, Los Llanos, Sabana, Mochima, Amazonas, Orquídeas, Hallacas, Páramo, Joropo, Gaitas, y una caída libre desde el salto más alto del mundo, nuestro Ángel.”

Si estás, sonríe y sigue adelante. Si por ahora no estás, también sonríe y sigue adelante.

Esa punzadita en el corazón con sabor a nostalgia, sólo nos está invitando a internalizar un: Todo está bien, siempre lo ha estado y siempre lo estará.

Sigue tu Norte, la vida es ahora.

Respira y vive