Querido Santa, allí te dejo Panquecas de Avena

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Por: Jessica Campos

Haciendo un chequeo de los que en Enero fueron mis propósitos de año nuevo, obtuve como resultado un Todo Listo +1.

Ese +1 se sumó ya a finales, sin embargo fueron varios intentos hasta que salió con éxito. Sí, las famosas panquecas de avena.

Transitar durante 365 días, sabiendo que tenemos un listado de To do’s tan personalizado, nos hace sentir un tanto originales. Vamos abriendo camino juntando la mejor mezcla: logros con aprendizaje, al ritmo de un atleta en construcción, con caídas pero nada grave.

Felicito a todo aquel que pudo tildar con un OK cada uno de sus deseos. Aquellos que lo hicieron con frío, calor, hojas secas y una hermosa nevada. A los que lo hicieron al ritmo de un Mariachi. Aquellos que lo hicieron mientras esta parte del mundo dormía. Y los que lo hicimos en un sólo pestañeo, porque fue así como sentimos este año en mi linda Venezuela: Fugaz.

En promedio, todos a la edad de 10 años descubrimos el secreto del Señor que baja por la chimenea. Y en promedio, pasados los 30’s retomamos esa creencia. Hay algo en nosotros que nos impulsa a hacer nuevamente ese pedido días antes de la Navidad. Es como una magia que vuelve a nosotros y hace que la creatividad nos invada. Con la única diferencia que dejamos a un lado todo lo tangible, y los deseos se tornan en un listado sin costo monetario. Paz mundial, Luz en el camino, AMOR a los nuestros y el mejor dúo Esperanza y Fe.

Por este año me despido, a todos gracias por tomar su tiempo para leer este espacio los días Domingos, y por dejar surgir esas palabras que demuestran sus sentimientos al final de la lectura.

Por ahora, me acompañan mi Taza de Té Respira y Vive, un par de hojas para mi carta, mis propósitos de año nuevo y un listado de posibles posts para el año entrante.

Que tu luz brille hasta iluminar la ciudad entera y que tus fiestas se vistan de rojo, verde y olor a canela. Comencemos la celebración.

P.D. Tal vez el próximo año mi +1 sea el Pie de Limón. Por ahora Santa, allí te dejo panquecas de avena.

Respira y Vive

 

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¿Bailamos?

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Por: Jessica Campos

Este post es breve, pero al final nos hará mover, se los prometo.

Algunos dicen que la vida con su dinamismo, llega a tu puerta para invitarte a moverte a su ritmo. Hay otros que dicen que es tu movimiento quién hace la invitación. Desde mi perspectiva, todo ocurre en un acuerdo mutuo, con un baile que inicia entre ambos al conteo del 1, 2, 3…

Estar en movimiento siempre trae consigo un punto a favor. Ya sea porque te acerca las cosas que estaban esperando por ti o aleja aquellas que sin permiso quieren seguir atadas.

Muchas veces desesperamos por creer que por perder el paso, no existirá una siguiente oportunidad. Son en esos casos donde debemos recordar que no existe canción alguna cuyo coro no sea repetido un par de veces y no hay práctica continua que no nos haga más que ser maestros. El mensaje aquí radica en que en el momento que nuestros pasos vayan a un ritmo diferente, haciéndonos sentir que debemos huir de la pista, simplemente confiemos y estemos atentos en la próxima repetición, pues es allí donde tomamos firmemente de nuevo el control y una voz interna nos grita con orgullo: continuemos.

Somos libres de movernos a nuestro estilo. No existe un modelo único. Lo importante es hacerlo, en silencio, en nuestra cuenta. Al final, los resultados son para cada uno de nosotros. Para nuestro bien.

A esos que andan por la vida con su check list­­­­­, validando si lo estamos haciendo bien o mal, rápido o lento, es bueno recordarles que somos humanos, cada historia es diferente. Tenemos el derecho de escoger andar al ritmo de un Diamond Heart de Lady Gaga o un simple Despacito de Luis Fonsi.

Permítete seguir tus sueños, están allí en frente esperando. Sólo se necesita de un poco de movimiento para ir tras ellos. Cuando te sientas preparado, concentra tu atención en la vida, y dulcemente susúrrale al oído un convincente: ¿Bailamos?

Respira y Vive

 

 

Aniversario RESPIRA Y VIVE BLOG

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Por: Jessica Campos

El primero de muchos.

Afortunadamente, estoy aquí, un año después continuando con este sueño que un día materialicé. Sin duda ha sido una de las experiencias más gratificantes, motivadoras y con una buena recompensa de la mano, la compañía que ustedes brindan al leer. En cada lectura he mostrado un poco de mí, he dejado un pedacito para pensar, pero lo más importante es que de todas ellas han surgido las ganas por mi parte de seguir escribiendo, y por ustedes de seguir leyendo.

Desde mi perspectiva, tener un Blog, puede traer consigo ciertas cualidades que juntas ofrecen un extraordinario resultado. No sé si es solo mi pensar o quizás es momento de decirles al resto de los Bloggeros que -inserten su opinión aquí-

Como lo dije en el primer párrafo, todo parte de un sueño. En mi caso, quería contar con un espacio amplio donde pudiera compartir mis vivencias y experiencias. No existe un tema específico por el que hablar. Considero que todo lo que ocurre tiene un objetivo, una razón de ser, y la vida nos invita simplemente a vivirlo a plenitud, sin paradigmas, sin normativas, sin restricciones. Confiando y permitiendo fluir. Luego de ocurrido, solo quedan palabras de inspiración para explicarle al lector cómo fue su trayectoria.

Constancia. Así como suena, y con toda la energía que transmite la palabra. Escoger un día, una fecha, una frecuencia con la que se escribe es parte de mantener viva esa sensación que trae el feed back de los lectores. Que mejor manera de asegurar, cada dos domingos como es mi caso, que allí estará una nueva aventura, una nueva celebración, o simplemente un nuevo tópico para crear una discusión, y que traerá consigo esa infinidad de emoticons que traducen desde un gracias hasta un elogio de esos que quedan grabados en el corazón.

Hace poco recibí esta frase “una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena”. De eso se trata, de compartir. De tus ganas dependerá el motivo, de tu inspiración el total de palabras a escribir. Me traigo lo repetido en varias lecturas, no estamos solos, hagamos de la persona que está a nuestro lado merecedora de escucharnos. Y que mejor manera de regalarles una lectura, que inspire, motive o simplemente sea la encargada de hacer surgir una gran sonrisa.

Finalmente, haz de tu lector, tu amigo. Dos consejos. Primero, debemos cuidar la manera cómo nos dirigimos y segundo, debemos hacer notar ese hilo transparente que une cada párrafo hasta llegar al final. Así como cuidamos a los amigos, está de nuestra parte cuidar el vocabulario, sincronía, sintonía y hasta ese toque que le damos a alguna palabra para diferenciarla de las demás, todo junto conlleva a ganarnos la atención del lector.

Sí!, aún me considero escritora dentro de la categoría aprendiz, pero con un año de práctica, considero tiempo suficiente para asegurarles que hay más de uno que ha podido ¡Respirar y Vivir!

Que mis ganas de escribir sean infinitas, y que sus ganas de leer sean muchas más. Un abrazo inmenso desde este espacio. Ésta vez me aseguraré que los brazos alcancen, al menos para una docena o más.

Respira y vive

Es hora de equilibrar

 Por: Jessica Campos

Existen varios planos que sumados forman un todo llamado Yo. De su buen funcionamiento, se obtienen los mejores resultados. Y de la sincronía entre ellos, podemos lograr lo que llamamos equilibrio.

Para Google, la palabra equilibrio, parece ser de gran importancia, porque con solo escribir su nombre, te da a escoger en menos de un segundo, una docena de definiciones. Les muestro mi favorita, “Relación entre dos o más cosas que permite que ninguna de ellas prevalezca sobre las otras”. Prevalezca, he aquí lo que yo llamo nuestro error común. Como les expresé en el párrafo previo, es un conjunto de planos. Al prevalecer alguno de ellos, más del tiempo determinado, hace que nuestro equilibrio sufra una inclinación un poco más considerable que la de la Torre de Pisa.

En el post anterior Los que estamos, hablaba sobre los propósitos de año nuevo, y con 15 días recorridos hasta ahora, les confieso que aún no he puesto en marcha a los llamados retadores. Bueno, Enero aún no acaba, tal vez los active en 3, 2, 1… Febrero.

Quiero dejar claro el objetivo de este post. Sumado a los propósitos de año nuevo ya definidos, la siguiente tarea para encaminarnos a recorrer nuestro Norte, es cumplir con uno de los requisitos que considero indispensable: asegurar que nuestro interior esté en equilibrio. De aquí surgirá toda fuerza, motivación e intuición, para lograr lo deseado.

Sin duda, con el paso, debemos cuidar de esas situaciones en nuestra rutina que nos hacen perder el enfoque y de esos sentimientos contrarios a la felicidad, que surgen para dejarnos lo que llamo agentes tóxicos: estrés, cansancio y des-amor. Si, esa última palabra fue separada a propósito, porque desde mi perspectiva, la palabra amor no debe ser tocada por lo negativo, incluso si nos estamos refiriendo a ella en la escritura. Continuando con la idea, al surgir estas situaciones y, para evitar los agentes que traen consigo, nuestra tarea es identificar cuándo es nuestra hora de equilibrar, y con esto, el resultado nos recompensará.

Doy la bienvenida a la palabra felicidad en esta lectura porque, obteniendo el equilibrio que necesitamos, además de permitir lograr nuestros objetivos, el sentimiento que percibimos al final es simplemente eso, felicidad.

Rafael Santandreu, en su libro, El arte de no amargarse la vida, define la felicidad de una manera que el factor equilibrio se encuentra involucrado. Y es que, al explicar su gráfico sobre las Mil fuentes de gratificación, indica que existen innumerables fuentes de bienestar, pero ninguna de ellas es absolutamente necesaria. Darle demasiado valor a una de ellas, haciéndola imprescindible, es debilitarse a uno mismo. Ese factor valor que menciona, va de la mano con el mencionado en el segundo párrafo, tiempo.

Con esto reafirmo, que darle un peso por igual a nuestros planos, es la salida. Todos son importantes, y todos merecen nuestra atención. Somos humanos, y como ello, siempre vamos en busca de un mejor bienestar. Nuestra tarea es mantener la sincronía en lo Personal, Familiar, Social, y todo ese listado que cada uno de nosotros vamos creando. Lo importante, es recordar a diario que tenemos 24 horas para ir aprendiendo a darle a cada uno su debida atención, y 365 días para lograr el efecto.

Que su inicio de año termine de arrancar con el mejor de los éxitos, hagamos de este 2017, un lienzo sin espacios en blanco.

Respira y vive.

Sabiduría en progreso

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Por: Jessica Campos

La diferencia entre nosotros los jóvenes adultos y los adultos mayores, se resume en una palabra: sabiduría. Como resultado de ello, son notables las constantes diferencias en la unificación de criterios entre ambos. Su recorrido les permite llevar ventaja, y su experiencia les hace mantener el enfoque en su norte. Por tanto, para ellos es indiscutible su opinión ante lo importante de no saber más, sino saber bien.

Si me dieran a escoger algunas personas para sustentar lo mencionado en el párrafo anterior, sin duda elegiría a mis padres. Si me preguntaran qué diferencia observo en ellos, tomando como referencia más de una década atrás, diría: el cambio en el color del cabello y sus estrenadas quejas luego de bailar. Si al escuchar esta respuesta, alguien gritara un “TAKE #2 (TOMA #2)”, me limitaría cambiarla por tres palabras: acumulo de sabiduría. Ratificando así lo planteado.

La sabiduría no es algo que viene de la mano con el pasar del tiempo, tampoco una gift card al entrar en la edad mayor. Si lo vemos gráficamente en un cruce de ejes: Edad vs. Sabiduría, el resultado no reflejaría una línea diagonal en ascenso en el primer cuadrante. Hace falta un principal factor influyente: intención. Siendo éste el demostrado por cada persona en su propósito de incluir dentro de sus metas, todo conocimiento, vivencias, pensamientos, obras, palabras y acciones que dan valor agregado a las mismas. Es en este momento, cuando damos paso a esa mencionada línea en ascenso y con dirección a perderse en el infinito. Si optamos mejor por verlo de manera tangible, sólo debemos atender a esas personas y observar esa sincronía que existe entre su mirada y su convincente hablar.

Hace poco dediqué unas palabras a una de mis personas elegidas, por motivo del sexagésimo aniversario de su nacimiento. Sin duda existe un extra de fuerza en esas tres últimas palabras, sin embargo fue posible suavizarlas con éstas que comparto a continuación:

“Hay personas que utilizan la edad para condicionar la madurez, sabiduría y hasta belleza de un ser. Para otros es el fruto del trayecto marcado por la vida. Para ti, es sólo un par de números, que juntos forman una acentuada cifra.


Si pudiéramos describirte desde el día que te conocimos hasta hoy, todos llegaríamos a un consenso. Buen humor, humildad, belleza, respeto y una cajita repleta siempre de amor para dar. Tus valores definen tus firmes pasos, y a su vez dan entrega a tus hermosos frutos.

A la fecha más de uno te llama mamá, y otros más dependen de tu hablar. Pero lo que todos hemos recibido hasta ahora es una enseñanza que nos guía en escoger primero dar. Hay dichos que afirman que sólo con gestos se cultiva el amor, tú nos has enseñado que hasta con pensamientos se puede lograr.

Tus sesenta no representan edad. Son años dedicados a vivir esta vida que escogiste, con experiencias de tu agrado, con la compañía de quién siempre suma y con el entusiasmo que permite que esa sonrisa brille cada mañana al despertar, cada día al entregar amor a todos y cada noche al rendir un extenso abrazo a los tuyos.”

Durante el recorrido en nuestras vidas, considero primordial escoger esas personas que forman parte de nuestro andar. Son nuestra referencia, pilar y nuestro diccionario ante cualquier duda. Sin pedir nada a cambio, siempre guardan con amor, toda respuesta que según ellos, ya la estamos necesitando. Sus miradas nos guían, sus palabras nos refuerzan, pero son sus gestos los que hacen que todo descontrol, torne en un perfecto equilibrio constante.

Son ellos quienes aseguran que nuestra sabiduría vaya en progreso, y nos recuerdan en cada paso que lo importante es detenerse, no parar.

Respira y vive

 

 

Fearless (sin miedo)

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Por: Jessica Campos

Hay quienes afirman que el miedo es aquello que nos impide ir en búsqueda de nuestro Norte. Hay otros que indican que es una alerta ante cualquier situación de riesgo. Está el Mindfulness que nos dice que es nuestra reacción hacia algo desconocido. Y por último, Wikipedia con su descripción más formal explica que es el “sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.” Cualquiera de sus definiciones nos da una sensación opuesta a la confianza, por tanto propongo que en este post vayamos en contra de ello.

Existen frases como un “Todo está bien”, “El Tiempo de Dios es Perfecto” y hasta un “Lo mejor es lo que viene”, que con sólo leerlas hacen que la esperanza crezca y en la mirada surja una sonrisa. Como magia, llegan cuando más las estamos necesitando, y por casualidad, las conservamos en algún lugar de fácil acceso para traerlas al presente en el momento correcto. Con lo dicho hasta ahora, más de uno habrá asentido, incluso mentalmente.

Dos palabras fueron escritas de manera intencional en el párrafo previo y una más en el próximo a leer. Iniciemos con las primeras, magia y casualidad. Desde mi perspectiva, ninguna de las dos existen. En efecto, las frases mencionadas llegan cuando las necesitamos, y si no las tenemos a mano, la vida lo hará por nosotros. Pero, ¿por qué esperar por ellas? Existen prácticas que permiten tenerlas cerca, incluso a diario. En lo personal, cuento con una que si bien trae esperanza en muchos casos, su función va más allá, cumple con ir de la mano en mis pasos. La comparto.

Antes de iniciar cada año calendario, preparo una palabra guía que sirve de apoyo a todas las acciones que me propongo realizar en los siguientes 365 días. Suena algo extraño, pero les confieso, su función es extraordinaria. Con sólo conocer mi Norte y cada una de las intenciones a realizar para llegar a él, el siguiente paso es seleccionar una palabra que se encuentre alineada a su alcance; aquella que con sólo ser recordada, permite tener visión en el camino correcto, o como lo llamamos varios posts atrás, en el enfoque.

Para el año en curso, surgió electa como mejor alternativa la palabra Fearless, que llevada a nuestro idioma, se transforma en dos palabras con un extra de fuerza, “sin miedo”. No entraré en detalle para el explicar el por qué, tampoco haré saber la extensa lista con el resto de las opciones. Sólo puedo afirmar que con ocho meses transcurridos hasta ahora, ha sido protagonista y fiel compañera al momento de regalarle a cada persona a mí alrededor, un calmado y asertivo Respira y Vive.

Si nos regresamos a lo plasmado en el post Intención, Enfoque, Norte, donde indicaba: “No importa de qué tamaño sean tus sueños, tienes las herramientas y toda una vida para lograr­­­­­­­los”, esta palabra estaría inmersa dentro de ese saco de herramientas. Pudiendo afirmar con esto, que no sólo lo tangible es lo que asegura el logro de los objetivos, también tiene participación esa voz interna que activa nuestro motor impulsor.

Tener una palabra guía que brinde esa pizca de ayuda que necesitamos al recorrer nuestro camino, no sólo hace crecer ese sentimiento de confianza que sale a brote en nuestras acciones, sino que es la encargada de hacer visible nuestro propósito, especialmente cuando más borrosa se torna nuestra vista. Es ella quien tiene como único objetivo dibujar una sonrisa en nuestra mirada al observar que ese resultado proveniente de un esfuerzo lleve hoy como etiqueta un logro más.

De ti depende si la que resulte ganadora, es guardada en secreto o es compartida con el entorno, tal como lo he hecho en este post. En cualquiera de los casos, es válida. No temas, be Fearless.

Respira y vive.

 

Intención, Enfoque, Norte

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Por: Jessica Campos

Tres palabras en equilibrio, una de la mano de otra. Para definir cada una de ellas es preciso tomar como referencia el orden inverso. Para accionarlas se requiere el orden que está plasmado en el título.

Trabajando de manera organizada, se aclaran las ideas, utilizamos la energía necesaria y encontramos de manera visible el camino a seguir. Me traigo lo plasmado en Detenerse no es parar, “Todos conocemos ese lugar a dónde ir. Cada uno de nosotros tenemos uno distinto, o al menos tenemos una imagen de él. Nos encontramos trabajando día a día para llegar a él. Es nuestro norte. Concentramos todas nuestras energías hacia él, es nuestro camino a seguir, nuestra meta a lograr.” Suena simple, motivador y alcanzable. Y en efecto, lo es. Pero si algo debemos destacar es que para lograrlo, su peso recae sobre esa palabra común que se torna mentalmente de color al leer entre líneas esas frases; nosotros.

La palabra Norte expresa firmeza, decisión y por supuesto visión, de allí parte todo. Basta con que tengamos una meta a lograr, un objetivo que cumplir o simplemente hacer realidad uno de los doce deseos provenientes de las uvas de víspera de año nuevo. Es nuestra mirada a largo plazo, nuestra pisada al final de la meta.

Cerrar la puerta del vehículo para emprender camino, ubicar los pies en los dos pedales de la bicicleta, subir el último escalón del autobús, escuchar el silbato del ayudante de conductor de tren indicando luz verde a su partida; todos éstos son ejemplos asociados al Enfoque. Son esas acciones que parten de un sonido que sirve de alarma para indicarle al NorteAllá vamos”. Es el recorrido en cuestión. De nuestra parte está sólo contar con suficientes suministros para disfrutarlo: una cantidad precisa de pensamientos positivos, una onza de paciencia y una libreta que servirá de lienzo para asentar todas las lecciones aprendidas.

Intención; es nuestro hoy, el presente, el ahora. Se cuenta con sólo veinticuatro horas para vivirlo, y las siguientes veinticuatro para contarlo. Es nuestro rol, nuestro impulso al salir el sol y nuestro agradecimiento al ocultarse. Por ser el día a día, tendemos a obtener sentimientos en pro y contra de la felicidad, dependiendo del escenario y las sorpresas del entorno, pero que nada nos detenga, con sólo tener  firmeza, constancia, fe y un toque de humildad, resultaremos ganadores.

Ahora, accionemos.

Previamente indiqué que para ello tomaríamos el orden plasmado en el título. Por tanto la guía a seguir es: Intención, Enfoque, Norte. Nuestro hoy, nuestro camino, nuestra llegada al final del recorrido.

Explico por qué para llegar al Norte, su peso recae en cada uno de nosotros. Todos tenemos nuestras metas, y todos tenemos una manera propia lograrlas. Y me atrevo a decir propia, porque es allí donde surge esa habilidad creativa que llevamos dentro, donde damos lo mejor de nosotros. Además de esto, existe algo que hace aún más intensas esas ganas de seguir, de trabajar sin medida, sin patrón alguno: el sentimiento de compartir. Sin notarlo, mientras trabajamos en lo nuestro, observamos atentos a todo aquel que tenemos a un lado, aquel que cruza nuestro camino, el que a lo lejos vemos esforzarse en su objetivo; y sin pensarlo, ofrecemos nuestro apoyo, aporte, esa pizca de empuje que todos merecemos a lo largo del recorrido. Es natural, válido y el mejor sentimiento de felicidad obtenido. Ayudar a otros para que logren llegar a su Norte, nos completa esas ganas de vestir la medalla al final del camino, nos recuerda que no estamos solos en el mundo y sin dudarlo, nos hace más humanos.

No importa de qué tamaño sean tus sueños, tienes las herramientas y toda una vida para lograr­­­­­­­los. El tiempo lo decides tú, lo demás va sumando o restando. Al final es tu mirada en el resultado, acompañada de un profundo suspiro y una corazonada que hace que tu voz interna grite con orgullo Lo logré.

Respira y vive.