Dicen que la vida es un Boomerang

Globos

Por: Jessica Campos

En ciertas oportunidades lo he comprobado. Les comparto la más reciente.

Con una postal que llegó como souvenir y una dedicatoria que expreso en seguida, el deseo plasmado al final de la misma, sirvió de inspiración para escribir este post.

“Para Jess,

Espero que disfrutes tanto como yo el viaje que nos presenta Belén en su libro. Yo lo devoré en una semana, estoy segura que a ti también te gustará. Creo que servirá de inspiración para tu  Blog!

Con cariño”

Y sí que lo hizo!

Confieso que en los últimos cuatro meses he leído más de la cantidad de libros que tenía planeado. Aún estoy descifrando si es por el hecho de todo ese free-time que surgió como golpe repentinamente; tal vez por la poca paciencia que ya me queda al esperar que la luz del router indique que ¡si hay internet!, o sólo por el hecho de querer escapar de la realidad por un rato más. Sin duda perdí la cuenta de cuántos fueron, sólo sé que estaba buscando respuestas a preguntas que con poca claridad me estaba realizando.

Mientras indagaba cada libro que iba pasando por mis manos, memorizando frases que servirían de ayuda en el camino, finalmente llegó el que menciona la dedicatoria del segundo párrafo. Sencillo, expresivo, romántico, y cautivador. Romántico no por narrar una historia de dos, sino por el amor  a la vida, esa a la que un post atrás nos invitaba a vivirla con suavidad.

Sí, la vida es un Boomerang, con eso de “lo que se da es lo que recibes”, nos convence a todos de hacer las cosas cada vez mejor. Por mi parte, una vez más le estaba saboreando el sentido a ese mensaje. Mientras a gusto regalaba un poco de lectura con Respirayviveblog, la vida me tenía guardada aquella que Belén Díaz, estaba preparando, justo para ser leída cuando la estaba necesitando.

Con esto, puedo expresar dos lecciones aprendidas; confía en tus acciones y aprende a dar el respeto que merece la llamada paciencia.

Sonaría repetitiva  mi recomendación por esta vez, pero con lo aprendido, sólo puedo aportar que traten en lo posible, que de sus manos sólo salgan acciones positivas, llenas de energía, humildad, honestidad y con un extra de AMOR, les aseguro, la vida no tarda en traerlas de vuelta, y sí lo hace, es porque aún no es el momento, pero cuando ocurre las trae en la cantidad perfecta y con el mejor empaque.

Les comparto el extracto que para mí fue el momento de conexión con el libro, tal vez con leerlo les provoque descubrir lo que el resto de sus páginas dibujan.

“Allí estaban todos, frente a ella, alineados, sonrientes, satisfechos. Júlia los repasó uno a uno, con detenimiento, mientras le atravesaban ráfagas de sentimientos contrapuestos. Curiosamente, la autocompasión no hizo acto de presencia pese a que en los últimos meses,  Júlia y ella habían pasado juntas bastante tiempo. A cambio, percibió algo nuevo. Agradecimiento.” (*)

Que su tiempo sea perfecto para planificar su próxima acción al entorno, y que sus corazones reconozcan que la paciencia es la clave para esperar lo que la vida trae de vuelta.

Respira y Vive

 

(*) Extracto textual de “Tiempo de Breitner”, Belen C. Díaz.  www.facebook.com/tiempodebreitner

 

Voy de salida

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Por: Jessica Campos

Es lo que nos provoca gritar ante los malos ratos, y que de hecho es posible hacerlo, incluso mentalmente. Tras 90 días sin encontrar una pizca de inspiración para escribir, y con unos cuantos lectores a cuestas pidiendo lecturas, lo único que faltaba era hacerle frente a esos malos ratos, y gritar con valor VOY DE SALIDA.

Anclarse nubla la visión, titubear te hace perder el norte, rumiar pensamientos da entrada a la ansiedad, desesperar hace que perdamos la fe.

Hasta ahora, puedo afirmar y es preciso recordarles que ante situaciones de cambio, espera, re-invención, incluso de rutina, no podemos olvidar esa consigna que nos recuerda lo humanos que somos, la que a veces dejamos a un lado por querer ser súper humanos, incluso súper héroes, y que simplemente resume nuestra esencia ¡RESPIRA y VIVE!

La vida es de carácter dinámica, y su constante movimiento nos va llevando de la mano a una velocidad a veces un tanto acelerada. Sin embargo, un punto a favor es que podemos escoger no poner la atención plena en su prisa, sino en la huella que dejamos en su curso. De nuestra parte está en ofrecer lo mejor que tengamos para compartir, y recoger lo que ella trae para nosotros.

Haz la prueba, imagina que vamos de compras continuas, llenando ese carrito con lo mejor. Lo importante es que ninguna caja registradora nos espera, sólo haremos uso de lo que llevamos en cada parada que hagamos para detenernos a ver nuestra colección. Desde mi perspectiva deberíamos ir llenándolo de todo aquello que entre en la categoría POSITIVO y que por supuesto ablande nuestro corazón. Libros, imágenes, experiencias, incluso momentos. Sí, momentos, ¿por qué no? Quizás sea eso a lo que los expertos se refieren cuando intentan dar su mejor recomendación.

Puede que suene contradictorio decir que dejemos la prisa cuando sabemos que es la vida quien va de prisa. El mensaje en esta ocasión es aprovechar cada minuto para hacer el bien, dar lo mejor de nosotros y actuar con buena intención, porque cuando entendamos que con sólo hacer un “blink” lo único que se desplaza de prisa es el ahora, surgirá nuestra inspiración para disfrutar, vivir, y por supuesto cumplir con lo que nos toca, “aportar”.

Que lo único permitido para hacer copy & paste sea la sonrisa de la persona que tenemos alrededor, tal vez antes de colocarla en nuestro rostro soltemos una carcajada de sólo pensar cómo se vería superpuesta. Descuiden, sean libres de aplicarlo, al menos como una prueba.

Recordemos, no importa cuán nublado esté el día, tal vez sólo sea una señal para quitar nuestros zapatos y comenzar nuestra danza bajo la lluvia.

Respira y vive

Ámsterdam robó mi corazón, en un día

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Por: Jessica Campos

Eso de amor a primera vista, sí existe.

Ya extrañaba estos posts donde los recuerdos fluyen y las palabras expresan lo vivido en los mágicos lugares que me ha tocado conocer. Sí, mágicos. Así es mi definición para esa ciudad con un característico barrio rojo y canales marrones.

Con una breve introducción de un nativo de aquel lugar, en un vuelo de trece horas  pude crear mentalmente lo que estaba a punto de presenciar. Y es que desde el momento donde el personal de tripulación te despierta con un bien sentado desayuno, sólo queda prepararse para lo que está por ocurrir.

Ya en tierra firme, con una calurosa bienvenida, y en el intento de pronunciar mi primera palabra neerlandesa Schiphol, su aeropuerto te hace sentir como en casa. Inmediatamente al respirar su aire, algo hace click con tu sonrisa y por muy oculto que esté el sol detrás de esas grises y opacas nubes, el amplio panorama de la ciudad vista desde la central de trenes, hace que tu mirada prepare todo lo que está por venir. Optamos por una taza de café para los updates del viaje, e iniciamos un breve recorrido por los stands de turismo que ofrecen más de una atracción de ensueño. Cautivada por estar de visita en la época donde toda Holanda se viste de colores, no surgió duda alguna al adquirir tickets para visitar su más hermoso y primaveral jardín de tulipanes, Keukenhof.

Entre risas y una pausada lluvia logramos iniciar el descubrimiento de todos sus rincones. Una ciudad con personalidad única, fue como inmediatamente la califiqué. Sus casas inclinadas, atractivos museos, un barrio con un intenso color rojo y las mejores cervezas artesanales, hacen de este recorrido una interesante aventura. Cada calle tiene su secreto y con una bien contada historia pudimos brevemente devolvernos a esos momentos. Su arquitectura y la mezcla de coloridos árboles que rodean cada espacio, hace que todo fluya y tu voz interna grite a fondo un calmado Respira y Vive. Todo pensamiento es válido mientras recorres sus calles, hay quienes van en silencio contemplando cada imagen captada, mientras otros prefieren escoger mentalmente una buena pieza de rock and roll para dar vida a cada pisada. Así es Ámsterdam.

Muchos etiquetan a París o Venecia como lugares donde todo abre paso al AMOR. Pero hay algo en esta ciudad que la invita a unirse a ese listado.  Posiblemente sea ese viaje por sus canales marrones que hace que todo desconecte. Tal vez son sus áreas de disfrute donde todo amor juvenil es marcado por un entrelazado flujo de conexiones. O quizás, sólo sea ese algo que se produce al caminar sus calles cuando la brisa hace notar a plena vista en cada visitante, ese llamado amor propio. Sin duda alguna ésta ciudad tiene su encanto, y por supuesto un extra de love.

Te invito a disfrutar cada lugar por conocer, todo destino tiene su magia. Tu única tarea es descubrir lo que tiene guardado para ti. Con un toque de atención plena y un saco de ganas por disfrutar lo vivido, aseguras el objetivo a cumplir.

Se tú quién guíe al lugar a permitirte sentir en casa. Y quien sabe, tal vez corras con la suerte de que alguno de ellos robe tu corazón, al menos por un día.

Respira y vive

Sabiduría en progreso

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Por: Jessica Campos

La diferencia entre nosotros los jóvenes adultos y los adultos mayores, se resume en una palabra: sabiduría. Como resultado de ello, son notables las constantes diferencias en la unificación de criterios entre ambos. Su recorrido les permite llevar ventaja, y su experiencia les hace mantener el enfoque en su norte. Por tanto, para ellos es indiscutible su opinión ante lo importante de no saber más, sino saber bien.

Si me dieran a escoger algunas personas para sustentar lo mencionado en el párrafo anterior, sin duda elegiría a mis padres. Si me preguntaran qué diferencia observo en ellos, tomando como referencia más de una década atrás, diría: el cambio en el color del cabello y sus estrenadas quejas luego de bailar. Si al escuchar esta respuesta, alguien gritara un “TAKE #2 (TOMA #2)”, me limitaría cambiarla por tres palabras: acumulo de sabiduría. Ratificando así lo planteado.

La sabiduría no es algo que viene de la mano con el pasar del tiempo, tampoco una gift card al entrar en la edad mayor. Si lo vemos gráficamente en un cruce de ejes: Edad vs. Sabiduría, el resultado no reflejaría una línea diagonal en ascenso en el primer cuadrante. Hace falta un principal factor influyente: intención. Siendo éste el demostrado por cada persona en su propósito de incluir dentro de sus metas, todo conocimiento, vivencias, pensamientos, obras, palabras y acciones que dan valor agregado a las mismas. Es en este momento, cuando damos paso a esa mencionada línea en ascenso y con dirección a perderse en el infinito. Si optamos mejor por verlo de manera tangible, sólo debemos atender a esas personas y observar esa sincronía que existe entre su mirada y su convincente hablar.

Hace poco dediqué unas palabras a una de mis personas elegidas, por motivo del sexagésimo aniversario de su nacimiento. Sin duda existe un extra de fuerza en esas tres últimas palabras, sin embargo fue posible suavizarlas con éstas que comparto a continuación:

“Hay personas que utilizan la edad para condicionar la madurez, sabiduría y hasta belleza de un ser. Para otros es el fruto del trayecto marcado por la vida. Para ti, es sólo un par de números, que juntos forman una acentuada cifra.


Si pudiéramos describirte desde el día que te conocimos hasta hoy, todos llegaríamos a un consenso. Buen humor, humildad, belleza, respeto y una cajita repleta siempre de amor para dar. Tus valores definen tus firmes pasos, y a su vez dan entrega a tus hermosos frutos.

A la fecha más de uno te llama mamá, y otros más dependen de tu hablar. Pero lo que todos hemos recibido hasta ahora es una enseñanza que nos guía en escoger primero dar. Hay dichos que afirman que sólo con gestos se cultiva el amor, tú nos has enseñado que hasta con pensamientos se puede lograr.

Tus sesenta no representan edad. Son años dedicados a vivir esta vida que escogiste, con experiencias de tu agrado, con la compañía de quién siempre suma y con el entusiasmo que permite que esa sonrisa brille cada mañana al despertar, cada día al entregar amor a todos y cada noche al rendir un extenso abrazo a los tuyos.”

Durante el recorrido en nuestras vidas, considero primordial escoger esas personas que forman parte de nuestro andar. Son nuestra referencia, pilar y nuestro diccionario ante cualquier duda. Sin pedir nada a cambio, siempre guardan con amor, toda respuesta que según ellos, ya la estamos necesitando. Sus miradas nos guían, sus palabras nos refuerzan, pero son sus gestos los que hacen que todo descontrol, torne en un perfecto equilibrio constante.

Son ellos quienes aseguran que nuestra sabiduría vaya en progreso, y nos recuerdan en cada paso que lo importante es detenerse, no parar.

Respira y vive

 

 

Un vuelo de trece horas

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Por: Jessica Campos

Hace un par de años, me encontraba en un vuelo de trece horas con destino a la ciudad de los canales marrones y un barrio rojo, Amsterdam. Para hacer este trayecto un tanto entretenido, mi bolso incluía un libro, mi ipod, audífonos, un Candy Crush recién instalado y un checklist de potenciales destinos por conocer cuya función sería jerarquizarlos por día de visita. Como resultado, elegí la mejor opción, conversar por las siguientes horas con la persona del asiento a mi izquierda, un nativo de aquel lugar que utilizó como medio de comunicación un idioma ajeno a su localidad, y a la mía.

No recuerdo cuál fue la pregunta precisa para dar inicio al monólogo que protagonicé, pero sí recuerdo que fue tan extenso como el párrafo que están a punto de presenciar. Descuiden, no perderán pista alguna porque si algo puedo revivir, es el recorrido que realicé por todo el país que me tocó describir.

Como premisa, expresé la existencia de ciudades contenedoras de toda una temporada de cálidos veranos, logrando captar así su atención de manera inmediata ya que la palabra verano fue percibida como un privilegio. Inicié el recorrido por la ciudad con más alta temperatura, dueña de un Lago que goza de un tanto de protagonismo por concentrar la mayor cantidad de relámpagos en el mundo y único en dar bienvenida a un extenso Mar, permitiendo así la libertad en el cruce entre sus aguas. Siguiente a esto, afirmé que este Mar con su cautivador color azul es capaz de bordear de este a oeste a más de una ciudad y más de una isla propia de aquel país, dando como resultado las mejores playas que van desde las más pasivas a aquellas que con su movimiento permiten sumergirse hasta hacer una danza al compás de los surfistas. Para este momento, su atención se hizo aún más plena sólo por el hecho de haber incluido la palabra playa en esta descripción. Adentrándome más en el corazón de ese país, detallé los famosos Llanos dueños de cultivos de girasoles que acompañan e iluminan con luz propia a todo aquel que los recorre, y resalté la extensa longitud de estos Llanos hasta limitar con aquellas Montañas que celosas encierran sus ciudades, restringiendo la entrada del sol y dando bienvenida a las más bajas y acogedoras temperaturas. Hice notar que en ellas, es merecedor escoger desde una brisa suave y fría hasta un clima templado en lo más alto, donde con solo descuidarte puedes ser sorprendido por algunos escasos copos de nieve. Indiqué que ubicados en este punto, la vista panorámica refleja una callada ciudad con un río que la atraviesa en su andar, y a lo lejos, con un tanto de misterio y una bien contada historia, estas Montañas son capaces de mostrar el perfil de un Indio que reposa dormido sobre ellas. Finalmente, encaminada a volver al clima soleado y seco, hice mención sobre las Mesetas firmes y planas que acompañan a todo invitado a una confiada escalada para escoger el mejor ángulo desde el cual su mirada podrá captar la caída, desde el punto más alto y reconocido por el mundo entero, del más hermoso Ángel cuidador de ese país.

Te estaba describiendo a ti VENEZUELA.

Al terminar mi discurso, aquel nativo de los Países Bajos logró llevarse una imagen mental de todo el recorrido descrito, siendo capaz de afirmar que este país se estrenaría en su lista de destinos por conocer. Mientras tanto yo, durante las horas restantes me dispuse a revivir cada detalle antes mencionado, agradeciendo ser parte día a día de este escenario y dándole la bienvenida una vez más a la felicidad.

Créanme, no se requiere ser un experto para comunicar todos los secretos de este hermoso país, basta con tener una vista aérea de lo que sus límites territoriales encierran y haciendo un zoom en cada punto seleccionado, se abrirá entrada a cada rincón con alma y color. Con sólo expresar lo que tu mirada puede apreciar y lo que tu experiencia te brinda vivir, eres capaz de captar la atención de la persona quién hoy te acompaña en un café o aquel potencial ajeno que está a la espera de recibir una calurosa bienvenida al marcar entrada en nuestro territorio.

Entonces, ¿preparado para iniciar tu monólogo?

Respira y vive.

 

 

 

 

Apple Mojito, por favor

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Por: Jessica Campos

Una iluminada y resplandeciente Torre Eiffel a las 19.00 hora local; una brisa fría y suave con mirada a un dinámico Río Sena; una vista amplia con atención plena a la Plaza de los Artistas en Montmartre. Tres momentos de conexión con la ciudad del amor París, Francia.

Cuando se trata de conocer nuevos destinos, he contado con esos llamados momentos de conexión. En mi opinión, ocurren para darte la bienvenida a ese lugar desconocido, para mostrarte el más amplio panorama, sus colores, sus olores, su esencia, su clima, su personalidad.

En ese orden ocurrieron. Luego de una extensa semana en la colorida Madrid, era hora de conocer la ciudad protagonista de Europa entera. Gris, pretensiosa y con un tanto de misterio fue mi primera impresión de ella. Iniciamos recorrido hacia el histórico Arc de Triomphe a través de sus calles amplias y concurridas, y por algún motivo desconocido, mi atención aún no era captada por esta ciudad, como resultado de ello mis primeras imágenes fueron etiquetadas con un “Bored in Paris”.

Retornamos por el mismo camino para dirigirnos al siguiente destino, no sin antes detenernos en la entrada del túnel que dio el último Adiós a la Princesa de Gales LadyDi, oscuro, estrecho y rodeado de flores en representación del amor que aún fluye. Minutos más tarde, estaba allí, exactamente como la describe cualquier website de turismo. Firme, con una textura sólida y un color que representa su fuerza, ubicada estratégicamente para ser captada desde cualquier espacio, La tour Eiffel. Escogimos una crepe de nutella propia de aquel lugar y nos dispusimos a esperar con ansias el evento en el que todos afirmaban que esta torre sería capaz de iluminar la ciudad entera. Así fue, a las 19.00 hora local, ella da la bienvenida a la noche, única en su espectáculo, capaz de cautivar todas las miradas y más de un corazón. Con sólo mirarla, se obtiene ese sentimiento del que hablaba varios posts atrás, felicidad; y por supuesto se comprende cuando me refería que el mundo se detiene, sin parar. Primer momento de conexión.

Toda la ciudad es transitable, cada rincón es merecedor de ser descubierto. Tomamos un extenso camino para llegar a la Cathédrale Notre Dame, haciendo parada en uno de los puentes peatonales. Concurrido por la abundancia de turistas tratando de captar sus recuerdos, logré abrir espacio para disfrutar de esa vista. De inmediato, todo tornó de manera lenta, sin voces ni distracciones, sólo una brisa fría y suave, y un dinámico Río Sena. Es así como esta ciudad me estaba brindando un segundo momento de conexión.

He aquí la explicación del título de este post. Finalizando el recorrido por la colina de Montmartre, aún con una imagen mental de Paris en forma panorámica, captada desde la Basilique du Sacré-Coeur, elegimos un descanso frente a la Place du Tertre. Ordenamos esta vez una crepe clásica, sólo miel, y en mi intento por seleccionar una bebida que no interfiriera este sabor, lo dejé en manos de la sugerencia del día: un Apple Mojito, por favor. Ya ubicada frente a esta admirable plaza, descubriendo lentamente cada uno de los actores que hacían de esta bebida una mezcla explosiva de sabores, con atención plena a esos artistas que tienen el don de dar vida en un lienzo a todo aquello que es captado por sus ojos, fue como obtuve mi tercer momento de conexión. Gracias, París.

Finalmente, toda mi atención fue captada, no hubo etiquetas que describieran lo vivido, las imágenes hablaron por sí solas. Sin duda alguna, un lugar mágico, con un deseo de volver como único souvenir.

Permite que tu próximo destino a conocer sea el responsable de darte la bienvenida, disfruta tus momentos de conexión, son ellos quienes tienen preparado los secretos de esos lugares, las imágenes que sólo tu mirada podrá captar y al final, son los que aseguran tu próximo boleto.

Respira y vive.