Ámsterdam robó mi corazón, en un día

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Por: Jessica Campos

Eso de amor a primera vista, sí existe.

Ya extrañaba estos posts donde los recuerdos fluyen y las palabras expresan lo vivido en los mágicos lugares que me ha tocado conocer. Sí, mágicos. Así es mi definición para esa ciudad con un característico barrio rojo y canales marrones.

Con una breve introducción de un nativo de aquel lugar, en un vuelo de trece horas  pude crear mentalmente lo que estaba a punto de presenciar. Y es que desde el momento donde el personal de tripulación te despierta con un bien sentado desayuno, sólo queda prepararse para lo que está por ocurrir.

Ya en tierra firme, con una calurosa bienvenida, y en el intento de pronunciar mi primera palabra neerlandesa Schiphol, su aeropuerto te hace sentir como en casa. Inmediatamente al respirar su aire, algo hace click con tu sonrisa y por muy oculto que esté el sol detrás de esas grises y opacas nubes, el amplio panorama de la ciudad vista desde la central de trenes, hace que tu mirada prepare todo lo que está por venir. Optamos por una taza de café para los updates del viaje, e iniciamos un breve recorrido por los stands de turismo que ofrecen más de una atracción de ensueño. Cautivada por estar de visita en la época donde toda Holanda se viste de colores, no surgió duda alguna al adquirir tickets para visitar su más hermoso y primaveral jardín de tulipanes, Keukenhof.

Entre risas y una pausada lluvia logramos iniciar el descubrimiento de todos sus rincones. Una ciudad con personalidad única, fue como inmediatamente la califiqué. Sus casas inclinadas, atractivos museos, un barrio con un intenso color rojo y las mejores cervezas artesanales, hacen de este recorrido una interesante aventura. Cada calle tiene su secreto y con una bien contada historia pudimos brevemente devolvernos a esos momentos. Su arquitectura y la mezcla de coloridos árboles que rodean cada espacio, hace que todo fluya y tu voz interna grite a fondo un calmado Respira y Vive. Todo pensamiento es válido mientras recorres sus calles, hay quienes van en silencio contemplando cada imagen captada, mientras otros prefieren escoger mentalmente una buena pieza de rock and roll para dar vida a cada pisada. Así es Ámsterdam.

Muchos etiquetan a París o Venecia como lugares donde todo abre paso al AMOR. Pero hay algo en esta ciudad que la invita a unirse a ese listado.  Posiblemente sea ese viaje por sus canales marrones que hace que todo desconecte. Tal vez son sus áreas de disfrute donde todo amor juvenil es marcado por un entrelazado flujo de conexiones. O quizás, sólo sea ese algo que se produce al caminar sus calles cuando la brisa hace notar a plena vista en cada visitante, ese llamado amor propio. Sin duda alguna ésta ciudad tiene su encanto, y por supuesto un extra de love.

Te invito a disfrutar cada lugar por conocer, todo destino tiene su magia. Tu única tarea es descubrir lo que tiene guardado para ti. Con un toque de atención plena y un saco de ganas por disfrutar lo vivido, aseguras el objetivo a cumplir.

Se tú quién guíe al lugar a permitirte sentir en casa. Y quien sabe, tal vez corras con la suerte de que alguno de ellos robe tu corazón, al menos por un día.

Respira y vive

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Sabiduría en progreso

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Por: Jessica Campos

La diferencia entre nosotros los jóvenes adultos y los adultos mayores, se resume en una palabra: sabiduría. Como resultado de ello, son notables las constantes diferencias en la unificación de criterios entre ambos. Su recorrido les permite llevar ventaja, y su experiencia les hace mantener el enfoque en su norte. Por tanto, para ellos es indiscutible su opinión ante lo importante de no saber más, sino saber bien.

Si me dieran a escoger algunas personas para sustentar lo mencionado en el párrafo anterior, sin duda elegiría a mis padres. Si me preguntaran qué diferencia observo en ellos, tomando como referencia más de una década atrás, diría: el cambio en el color del cabello y sus estrenadas quejas luego de bailar. Si al escuchar esta respuesta, alguien gritara un “TAKE #2 (TOMA #2)”, me limitaría cambiarla por tres palabras: acumulo de sabiduría. Ratificando así lo planteado.

La sabiduría no es algo que viene de la mano con el pasar del tiempo, tampoco una gift card al entrar en la edad mayor. Si lo vemos gráficamente en un cruce de ejes: Edad vs. Sabiduría, el resultado no reflejaría una línea diagonal en ascenso en el primer cuadrante. Hace falta un principal factor influyente: intención. Siendo éste el demostrado por cada persona en su propósito de incluir dentro de sus metas, todo conocimiento, vivencias, pensamientos, obras, palabras y acciones que dan valor agregado a las mismas. Es en este momento, cuando damos paso a esa mencionada línea en ascenso y con dirección a perderse en el infinito. Si optamos mejor por verlo de manera tangible, sólo debemos atender a esas personas y observar esa sincronía que existe entre su mirada y su convincente hablar.

Hace poco dediqué unas palabras a una de mis personas elegidas, por motivo del sexagésimo aniversario de su nacimiento. Sin duda existe un extra de fuerza en esas tres últimas palabras, sin embargo fue posible suavizarlas con éstas que comparto a continuación:

“Hay personas que utilizan la edad para condicionar la madurez, sabiduría y hasta belleza de un ser. Para otros es el fruto del trayecto marcado por la vida. Para ti, es sólo un par de números, que juntos forman una acentuada cifra.


Si pudiéramos describirte desde el día que te conocimos hasta hoy, todos llegaríamos a un consenso. Buen humor, humildad, belleza, respeto y una cajita repleta siempre de amor para dar. Tus valores definen tus firmes pasos, y a su vez dan entrega a tus hermosos frutos.

A la fecha más de uno te llama mamá, y otros más dependen de tu hablar. Pero lo que todos hemos recibido hasta ahora es una enseñanza que nos guía en escoger primero dar. Hay dichos que afirman que sólo con gestos se cultiva el amor, tú nos has enseñado que hasta con pensamientos se puede lograr.

Tus sesenta no representan edad. Son años dedicados a vivir esta vida que escogiste, con experiencias de tu agrado, con la compañía de quién siempre suma y con el entusiasmo que permite que esa sonrisa brille cada mañana al despertar, cada día al entregar amor a todos y cada noche al rendir un extenso abrazo a los tuyos.”

Durante el recorrido en nuestras vidas, considero primordial escoger esas personas que forman parte de nuestro andar. Son nuestra referencia, pilar y nuestro diccionario ante cualquier duda. Sin pedir nada a cambio, siempre guardan con amor, toda respuesta que según ellos, ya la estamos necesitando. Sus miradas nos guían, sus palabras nos refuerzan, pero son sus gestos los que hacen que todo descontrol, torne en un perfecto equilibrio constante.

Son ellos quienes aseguran que nuestra sabiduría vaya en progreso, y nos recuerdan en cada paso que lo importante es detenerse, no parar.

Respira y vive